La ventilación es uno de los aspectos más importantes en el manejo de un cultivo bajo invernadero. Aunque a simple vista pueda parecer un detalle secundario, mantener una correcta circulación del aire resulta fundamental para crear las condiciones óptimas que favorecen el desarrollo de las plantas y la obtención de un producto de calidad.

Durante los meses de más calor, la ventilación adquiere todavía mayor protagonismo. Abrir y regular adecuadamente las ventanas del invernadero permite reducir la temperatura interior, renovar el aire y evitar un exceso de humedad, factores que pueden afectar al crecimiento del cultivo y favorecer la aparición de enfermedades.

Además de mejorar las condiciones ambientales, una buena ventilación ayuda a que la planta mantenga un desarrollo equilibrado. Al controlar la temperatura y la humedad, se favorecen procesos tan importantes como la floración, el cuajado de los frutos y su correcta maduración. Todo ello repercute directamente en la calidad final del producto.

En Mercagrisa, la ventilación forma parte del seguimiento diario que realizamos durante toda la campaña. Nuestros agricultores supervisan constantemente las condiciones del invernadero para adaptar la apertura y el cierre de las ventilaciones en función de la temperatura exterior, la radiación solar o las necesidades específicas del cultivo en cada momento.

Este trabajo continuo permite mantener un entorno más estable para las plantas, optimizando su desarrollo y contribuyendo a una producción más eficiente y sostenible.

Detrás de un pimiento de calidad hay mucho más que una buena semilla o un suelo adecuado. Hay un control constante de cada detalle del cultivo, y la ventilación del invernadero es uno de esos factores que, aunque muchas veces pase desapercibido, resulta imprescindible para obtener un producto sano, equilibrado y de la máxima calidad.

La campaña del pimiento en Mercagrisa representa uno de los momentos más relevantes del calendario agrícola en nuestra zona. Tras meses de preparación, planificación y cuidados constantes, llega una etapa en la que el trabajo diario en el invernadero cobra especial importancia para garantizar la calidad del producto final.

El cultivo del pimiento requiere un seguimiento continuo desde sus primeras fases de desarrollo. Aspectos como el control del riego, la ventilación, la temperatura o el estado general de la planta son fundamentales para que el cultivo evolucione correctamente. Cada decisión tomada durante la campaña influye directamente en la calidad, el calibre y la uniformidad de los frutos.

En Mercagrisa trabajamos estrechamente con nuestros agricultores durante todo el proceso. La experiencia acumulada a lo largo de los años, junto con la incorporación de nuevas técnicas de cultivo, permite afrontar cada campaña con las máximas garantías. El objetivo es siempre el mismo: obtener pimientos de alta calidad que respondan a las exigencias del mercado y a las necesidades de los consumidores.

Cultivo en invernadero

Además, el cultivo en invernadero ofrece importantes ventajas, ya que permite un mayor control de las condiciones de producción y una mejor protección frente a factores externos. Esto contribuye a obtener cultivos más equilibrados y una producción más estable a lo largo de la campaña.

Detrás de cada pimiento hay mucho más de lo que se ve. Hay planificación, dedicación, conocimiento técnico y muchas horas de trabajo en el campo. Por eso, la campaña del pimiento no solo marca una etapa clave para nuestros agricultores, sino que también refleja el compromiso diario con la calidad, la sostenibilidad y la agricultura de proximidad.

Seguimos trabajando cada día para que el esfuerzo realizado en el campo se traduzca en el mejor producto posible desde el origen.

En Mercagrisa, el control biológico forma parte esencial de nuestra forma de entender la agricultura. Apostamos por un manejo del cultivo más natural, donde el equilibrio del ecosistema es la base para obtener productos de calidad.

Este sistema consiste en utilizar organismos beneficiosos que actúan como aliados en el campo, ayudando a controlar de forma eficaz las plagas y reduciendo la necesidad de tratamientos convencionales. Gracias a ello, conseguimos cultivos más sanos, respetando tanto el entorno como el propio desarrollo de la planta.

El control biológico en Mercagrisa no solo mejora la sostenibilidad de nuestras producciones, sino que también nos permite avanzar hacia un modelo agrícola más eficiente. Al reducir el uso de productos químicos, minimizamos el impacto ambiental y garantizamos alimentos más seguros, alineados con las exigencias actuales del mercado.

Además, este tipo de manejo requiere un seguimiento constante y un conocimiento profundo del cultivo. En Mercagrisa trabajamos día a día observando cada fase del proceso, adaptándonos a las necesidades de cada campaña y aplicando soluciones que favorecen el equilibrio natural.

Apostar por el control biológico es apostar por el futuro del campo. Es una manera de producir más responsable, donde la innovación y el respeto por la naturaleza van de la mano para ofrecer siempre el mejor resultado desde el origen.

La Región de Murcia se consolida como un referente europeo en la producción y promoción de brócoli y alcachofa, destacando tanto a nivel nacional como internacional. Gracias a sus condiciones climáticas óptimas, su experiencia agrícola y la innovación en técnicas de cultivo, Murcia ha logrado posicionarse como líder en el sector hortofrutícola, especialmente en lo que respecta a estas dos hortalizas tan apreciadas por su calidad y valor nutricional.

En el caso del brócoli, la Región de Murcia representa cerca del 70 % del valor total exportado por España, lo que significa que siete de cada diez brócolis que salen del país hacia mercados europeos y mundiales proceden de esta región. Este liderazgo no solo refleja la capacidad productiva de sus agricultores, sino también la excelencia en la logística, el control de calidad y la promoción internacional que se realiza para garantizar que el brócoli murciano llegue en las mejores condiciones a los consumidores.

Por su parte, la alcachofa murciana también ha reforzado su presencia en los mercados internacionales, destacando por su sabor, textura y frescura. La promoción de estos productos se apoya en campañas estratégicas que resaltan sus atributos saludables y su versatilidad en la gastronomía, consolidando la reputación de Murcia como productor de referencia en Europa.

El impulso de estas hortalizas no solo beneficia al sector agrícola, sino que también genera un impacto positivo en la economía regional, fomentando empleo y desarrollo sostenible. La combinación de tradición agrícola, innovación tecnológica y estrategias de internacionalización convierte a la Región de Murcia en un modelo a seguir en la producción hortofrutícola, reafirmando su posición de liderazgo y su compromiso con la calidad y la promoción de sus productos en todo el continente.

Fuente: https://www.interempresas.net/Horticola/614405-Region-Murcia-refuerza-su-liderazgo-europeo-produccion-promocion-brocoli-alcachofa.html

Diciembre es un mes clave para el cultivo de la alcachofa en San Javier y el Campo de Cartagena, donde el clima mediterráneo suave permite que el cultivo continúe su desarrollo durante el invierno. Aunque el crecimiento se ralentiza respecto a otros momentos del año, el manejo en esta etapa es determinante para asegurar una buena producción y calidad en los meses siguientes.

Situación del cultivo en esta época del año

En diciembre, la alcachofa en nuestra zona se encuentra generalmente en pleno desarrollo vegetativo, con plantas ya bien enraizadas y adaptadas al terreno. Las temperaturas moderadas del Campo de Cartagena favorecen un crecimiento continuo, aunque más lento, preparando la planta para la emisión de los primeros capítulos en las variedades más tempranas.

Es habitual que el cultivo muestre un follaje vigoroso, por lo que conviene vigilar el equilibrio entre vegetación y sanidad, especialmente tras episodios de humedad o lluvias.

Clima del Campo de Cartagena: una ventaja para la alcachofa

El invierno en San Javier y alrededores se caracteriza por temperaturas suaves y escasas heladas, lo que supone una ventaja frente a otras zonas productoras. Aun así, es importante prestar atención a posibles bajadas puntuales de temperatura, ya que pueden afectar a hojas y tallos jóvenes.

La estabilidad climática de la zona contribuye a obtener alcachofas más uniformes y de buena calidad, siempre que el cultivo esté bien manejado.

Riego y manejo del suelo en diciembre

En esta época, las necesidades de riego son menores, pero no deben descuidarse. En los suelos del Campo de Cartagena, un riego ajustado y bien programado es fundamental para evitar encharcamientos, que pueden provocar problemas radiculares.

Es recomendable revisar el estado del suelo tras lluvias y adaptar el riego a la humedad real, manteniendo siempre una buena aireación en la zona radicular.

Nutrición adaptada al invierno

Durante diciembre, conviene realizar un abonado equilibrado que ayude a mantener la planta fuerte y preparada para la fase productiva. Un exceso de nitrógeno puede favorecer un crecimiento vegetativo excesivo, aumentando el riesgo de enfermedades.

El objetivo en esta fase es reforzar la estructura de la planta y sentar las bases de una producción regular y de calidad.

Vigilancia sanitaria del cultivo

Aunque la presión de plagas suele ser menor en invierno, en el Campo de Cartagena pueden aparecer pulgones y enfermedades fúngicas si se dan condiciones de humedad elevada. La observación periódica del cultivo es clave para detectar cualquier incidencia a tiempo.

Un manejo preventivo y adaptado a la zona ayuda a mantener el cultivo sano sin necesidad de intervenciones agresivas.

Un mes decisivo para una buena campaña

Diciembre es un mes de seguimiento y ajustes, más que de grandes actuaciones. El cuidado del cultivo en esta etapa es fundamental para que la alcachofa del Campo de Cartagena alcance su máximo potencial productivo.

Un buen manejo invernal se traduce en capítulos compactos, buen calibre y una campaña rentable para el agricultor local.El cultivo de la alcachofa en diciembre

Este año hemos tenido la oportunidad de vivir Fruit Attraction de una forma muy especial. Han sido días intensos en los que hemos podido comprobar, una vez más, lo importante que es estar presentes en esta feria que reúne a toda la comunidad hortofrutícola.

Lo que compartimos

En nuestro stand mostramos nuestros productos estrella (pimiento, brócoli, alcachofa…), pero también presentamos nuevos formatos y líneas de producto que han despertado mucho interés. Nos hizo ilusión ver cómo clientes y visitantes valoraban no solo la calidad de nuestros productos, sino también el esfuerzo que ponemos en cada detalle del cultivo, el envasado y la distribución.

Lo que nos llevamos

Fruit Attraction no es solo un escaparate, es también un lugar para aprender y crecer. Hemos podido conversar con distribuidores, proveedores y profesionales de todas partes. Esas charlas nos inspiran y nos ayudan a seguir innovando, a pensar en nuevas formas de mejorar y a reforzar la confianza de quienes ya trabajan con nosotros.

Innovación y futuro

Uno de los aspectos que más nos marcó fue ver cómo la sostenibilidad y la tecnología van de la mano en el sector. Desde envases respetuosos con el medio ambiente hasta soluciones de control biológico y sistemas de riego más eficientes. Nosotros ya hemos dado pasos firmes en esa dirección, pero la feria nos recordó que todavía hay mucho más por hacer.

Nuestro balance

Salimos de Fruit Attraction con motivación renovada. Con nuevas ideas, posibles alianzas y, sobre todo, la seguridad de que estamos en el camino correcto: producir con calidad, cuidando del medio ambiente y dando siempre lo mejor de nosotros.

Por último, no podemos cerrar esta experiencia sin dar las gracias a todo el equipo de Mercagrisa. Cada uno de ellos ha hecho posible que nuestra presencia en Fruit Attraction 2025 haya sido un éxito: desde quienes prepararon el stand con mimo, hasta los que estuvieron en primera línea atendiendo a clientes y visitantes con profesionalidad y cercanía. Su trabajo, compromiso y entusiasmo son el motor que nos impulsa a seguir creciendo y afrontando nuevos retos con ilusión. 💚

Estaremos en el Stand 7D11 – Pabellón P07

Del 30 de septiembre al 2 de octubre

Un año más, Mercagrisa estará presente en Fruit Attraction 2025, la feria internacional más importante del sector hortofrutícola que se celebra en IFEMA Madrid del 7 al 9 de octubre. Para nosotros, este evento supone una oportunidad única de mostrar al mundo el valor de nuestra tierra y el trabajo de nuestros agricultores, siempre comprometidos con la huerta de San Javier y Cartagena.

Podrás encontrarnos en el Stand 7D11 – Pabellón P07, un espacio diseñado para transmitir nuestra esencia: tradición agrícola, innovación y sostenibilidad. Queremos compartir con clientes, distribuidores y profesionales del sector todo lo que nos mueve: productos de máxima calidad, cultivados con respeto por el entorno y con la mirada puesta en un futuro más sostenible.

En Mercagrisa llevamos más de sesenta años dedicados al campo, y desde 2002 como empresa consolidada trabajamos día a día para dar respuesta a las necesidades de agricultores y consumidores. Nuestra presencia en Fruit Attraction es un paso más en este camino de crecimiento, donde apostamos por la innovación y el contacto directo con todos aquellos que valoran el origen y la autenticidad de los productos de la huerta murciana.

Además, este año queremos aprovechar la feria para dar a conocer nuestros proyectos enfocados en la concienciación de las nuevas generaciones. Creemos firmemente que el futuro del campo depende de la unión entre experiencia, innovación y compromiso medioambiental.

Te invitamos a visitarnos en Fruit Attraction 2025, en el Stand 7D11 – Pabellón P07, y descubrir de primera mano lo que significa formar parte de la familia Mercagrisa: compromiso, cercanía y respeto por lo que la tierra nos ofrece.

Agosto marca el final de la campaña del pimiento en muchas zonas agrícolas, especialmente en la Región de Murcia, una de las principales productoras a nivel nacional. Es momento de hacer balance y de comenzar con los trabajos que permitirán arrancar la siguiente campaña con las mejores condiciones.

Durante los últimos meses, los agricultores han trabajado intensamente para sacar adelante un cultivo exigente, que requiere una atención constante: control de plagas, riego eficiente, nutrición adecuada y técnicas sostenibles como la lucha integrada. A pesar de los retos climáticos y de mercado, el esfuerzo ha dado sus frutos con producciones de calidad, adaptadas a las exigencias del consumidor.

Una vez finalizada la recolección, comienza una fase igual de importante: la preparación del terreno. La desinfección del suelo es uno de los pasos clave. Aprovechando las altas temperaturas del verano, los agricultores incorporan materia orgánica (como estiércol) y acolchados plásticos que, combinados con el calor, permiten realizar una biofumigación natural. Este proceso ayuda a eliminar patógenos, hongos, insectos y malas hierbas, dejando el suelo limpio y fértil para el siguiente cultivo.

Además, se revisan estructuras, sistemas de riego, y se planifica el calendario de siembras. Todo con un único objetivo: mejorar el rendimiento, la sostenibilidad y la calidad en la nueva campaña.

El final de una campaña no es un punto y aparte, sino el inicio de todo un proceso de renovación. Y detrás de cada pimiento que llega a tu mesa, hay meses de dedicación, innovación y respeto por la tierra.

El cultivo en invernadero se ha consolidado como una de las técnicas más eficaces para mejorar la producción agrícola, especialmente en regiones con climas extremos o variables como la nuestra. Para nuestros agricultores, trabajar bajo invernadero supone un entorno más controlado, predecible y seguro, lo que se traduce en una mayor calidad de las hortalizas y un rendimiento más constante.

Entre las principales ventajas de este sistema destaca la posibilidad de regular de forma precisa factores clave como la temperatura y la humedad. Este control permite crear las condiciones óptimas para cada tipo de cultivo, independientemente de las condiciones meteorológicas exteriores. Además, el invernadero actúa como barrera frente a muchas plagas y enfermedades, reduciendo la necesidad de productos químicos y favoreciendo un manejo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Otra ventaja importante es el aprovechamiento eficiente del espacio y los recursos, lo que mejora tanto la productividad como la calidad de los productos recolectados.

Sin embargo, con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, se vuelve imprescindible prestar atención a un elemento clave: la ventilación. Durante los meses más cálidos, la acumulación de calor dentro del invernadero puede ser perjudicial para el desarrollo de las plantas. Una correcta ventilación permite renovar el aire, evitar el exceso de humedad y mantener temperaturas estables, favoreciendo así el bienestar del cultivo.

En Mercagrisa, apoyamos la implementación de tecnologías y técnicas que ayuden a nuestros agricultores a sacar el máximo rendimiento de sus cultivos. El invernadero, bien gestionado, es un gran aliado para alcanzar ese objetivo.

El verano es una de las épocas más exigentes para el campo. Las altas temperaturas, la escasez de agua y el estrés que sufren los cultivos hacen que la gestión diaria del agricultor requiera más precisión y previsión que nunca.

En este contexto, el agricultor 2.0 se convierte en una figura clave, no solo por su experiencia tradicional, sino también por su capacidad de incorporar nuevas tecnologías al día a día.

Tecnología y tradición: un tándem imprescindible

El perfil del agricultor actual ha evolucionado. Ya no se trata solo de saber cuándo regar o cómo detectar una plaga a simple vista. Ahora, muchas decisiones se apoyan en herramientas digitales que permiten anticiparse y optimizar recursos. Desde aplicaciones móviles de gestión de cultivos hasta sensores de humedad, estaciones meteorológicas o control remoto del riego por goteo, todo suma para cuidar mejor el cultivo sin derrochar recursos.

Herramientas digitales para un verano más eficiente

Durante el verano, el uso de apps agrícolas cobra especial relevancia. Permiten llevar un control del consumo de agua, revisar historiales de producción, solicitar cobros de albaranes sin necesidad de desplazarse o consultar precios en tiempo real. Todo, desde el móvil y en unos segundos. Esto no solo ahorra tiempo, sino que facilita la toma de decisiones rápidas en un momento en el que cada día cuenta.

Agricultura más sostenible

La formación en lucha integrada, el uso de productos biológicos y la preocupación por el medio ambiente son señales de que el agricultor 2.0 no solo busca productividad, sino también sostenibilidad. Este enfoque consciente garantiza una agricultura más respetuosa con el entorno y con el futuro del sector.