La campaña del pimiento llega a su fin después de meses de trabajo, dedicación y esfuerzo diario en nuestros invernaderos

Una etapa que comienza mucho antes de la primera recolección y en la que cada decisión cuenta: desde la preparación del terreno y la plantación hasta el riego, el control biológico, el seguimiento del cultivo y, finalmente, la recogida del producto.

Cerrar una campaña supone mirar atrás y valorar todo el trabajo realizado. Durante estos meses, agricultores, trabajadores, técnicos y profesionales del sector han trabajado conjuntamente para conseguir un pimiento de calidad, cuidando cada fase del proceso y adaptándose a los diferentes retos que presenta cada temporada.

En Mercagrisa, el final de campaña también marca uno de esos momentos en los que merece la pena reconocer el papel fundamental de todas las personas que hacen posible que nuestros productos lleguen desde el campo hasta su destino en las mejores condiciones.

Detrás de cada caja de pimientos hay muchas horas de trabajo, madrugones, experiencia, esfuerzo y una atención constante al cultivo. Porque la agricultura no entiende únicamente de resultados: también requiere paciencia, planificación y capacidad para adaptarse a factores como las temperaturas, las plagas o las necesidades propias de cada plantación.

Con el fin de la campaña llega también el momento de preparar el terreno, revisar lo aprendido y comenzar a pensar en la siguiente temporada. El campo continúa su ciclo y nosotros seguimos trabajando para mejorar cada año.

Terminamos una campaña más agradeciendo especialmente el esfuerzo de agricultores, trabajadores, clientes y colaboradores que forman parte de ella.

Una campaña termina, pero el trabajo para la siguiente ya comienza.

La ventilación es uno de los aspectos más importantes en el manejo de un cultivo bajo invernadero. Aunque a simple vista pueda parecer un detalle secundario, mantener una correcta circulación del aire resulta fundamental para crear las condiciones óptimas que favorecen el desarrollo de las plantas y la obtención de un producto de calidad.

Durante los meses de más calor, la ventilación adquiere todavía mayor protagonismo. Abrir y regular adecuadamente las ventanas del invernadero permite reducir la temperatura interior, renovar el aire y evitar un exceso de humedad, factores que pueden afectar al crecimiento del cultivo y favorecer la aparición de enfermedades.

Además de mejorar las condiciones ambientales, una buena ventilación ayuda a que la planta mantenga un desarrollo equilibrado. Al controlar la temperatura y la humedad, se favorecen procesos tan importantes como la floración, el cuajado de los frutos y su correcta maduración. Todo ello repercute directamente en la calidad final del producto.

En Mercagrisa, la ventilación forma parte del seguimiento diario que realizamos durante toda la campaña. Nuestros agricultores supervisan constantemente las condiciones del invernadero para adaptar la apertura y el cierre de las ventilaciones en función de la temperatura exterior, la radiación solar o las necesidades específicas del cultivo en cada momento.

Este trabajo continuo permite mantener un entorno más estable para las plantas, optimizando su desarrollo y contribuyendo a una producción más eficiente y sostenible.

Detrás de un pimiento de calidad hay mucho más que una buena semilla o un suelo adecuado. Hay un control constante de cada detalle del cultivo, y la ventilación del invernadero es uno de esos factores que, aunque muchas veces pase desapercibido, resulta imprescindible para obtener un producto sano, equilibrado y de la máxima calidad.

La campaña del pimiento en Mercagrisa representa uno de los momentos más relevantes del calendario agrícola en nuestra zona. Tras meses de preparación, planificación y cuidados constantes, llega una etapa en la que el trabajo diario en el invernadero cobra especial importancia para garantizar la calidad del producto final.

El cultivo del pimiento requiere un seguimiento continuo desde sus primeras fases de desarrollo. Aspectos como el control del riego, la ventilación, la temperatura o el estado general de la planta son fundamentales para que el cultivo evolucione correctamente. Cada decisión tomada durante la campaña influye directamente en la calidad, el calibre y la uniformidad de los frutos.

En Mercagrisa trabajamos estrechamente con nuestros agricultores durante todo el proceso. La experiencia acumulada a lo largo de los años, junto con la incorporación de nuevas técnicas de cultivo, permite afrontar cada campaña con las máximas garantías. El objetivo es siempre el mismo: obtener pimientos de alta calidad que respondan a las exigencias del mercado y a las necesidades de los consumidores.

Cultivo en invernadero

Además, el cultivo en invernadero ofrece importantes ventajas, ya que permite un mayor control de las condiciones de producción y una mejor protección frente a factores externos. Esto contribuye a obtener cultivos más equilibrados y una producción más estable a lo largo de la campaña.

Detrás de cada pimiento hay mucho más de lo que se ve. Hay planificación, dedicación, conocimiento técnico y muchas horas de trabajo en el campo. Por eso, la campaña del pimiento no solo marca una etapa clave para nuestros agricultores, sino que también refleja el compromiso diario con la calidad, la sostenibilidad y la agricultura de proximidad.

Seguimos trabajando cada día para que el esfuerzo realizado en el campo se traduzca en el mejor producto posible desde el origen.

En Mercagrisa creemos que el futuro del campo también se cultiva en las aulas. Por eso, hemos puesto en marcha un proyecto educativo muy especial que hemos llevado a los colegios Virgen del Pasico y Pasico II de Torre Pacheco, acercando nuestro trabajo y el mundo de la agricultura a los más pequeños de una forma divertida, cercana y educativa.

A través de esta iniciativa, los niños y niñas han podido descubrir un poco más sobre el origen de los alimentos, el trabajo que hay detrás de cada cultivo y la importancia del campo en nuestro día a día. Para hacerlo de una manera dinámica y adaptada a su edad, creamos una colección de cromos protagonizada por nuestros propios superhéroes de la huerta: Superpimiento, el Profesor Calabacín, Brocolimán y Dracalcachofa. Cada personaje representa valores como el cuidado del campo, la alimentación saludable y el respeto por la naturaleza.

Además de coleccionar los cromos, los alumnos participaron en diferentes juegos, actividades y talleres pensados para aprender mientras se divertían. Una de las experiencias que más disfrutaron fue sembrar lentejas en pequeños vasitos, pudiendo observar de primera mano cómo comienza el crecimiento de una planta y entendiendo la importancia de cuidar cada fase del proceso.

Con este proyecto, desde Mercagrisa queremos despertar la curiosidad de los más pequeños por el mundo agrícola y transmitirles el valor del esfuerzo, la sostenibilidad y el trabajo que realizan tantas personas en el campo cada día.

Porque acercar la agricultura a las nuevas generaciones también es una forma de cuidar el futuro.

En Mercagrisa, el control biológico forma parte esencial de nuestra forma de entender la agricultura. Apostamos por un manejo del cultivo más natural, donde el equilibrio del ecosistema es la base para obtener productos de calidad.

Este sistema consiste en utilizar organismos beneficiosos que actúan como aliados en el campo, ayudando a controlar de forma eficaz las plagas y reduciendo la necesidad de tratamientos convencionales. Gracias a ello, conseguimos cultivos más sanos, respetando tanto el entorno como el propio desarrollo de la planta.

El control biológico en Mercagrisa no solo mejora la sostenibilidad de nuestras producciones, sino que también nos permite avanzar hacia un modelo agrícola más eficiente. Al reducir el uso de productos químicos, minimizamos el impacto ambiental y garantizamos alimentos más seguros, alineados con las exigencias actuales del mercado.

Además, este tipo de manejo requiere un seguimiento constante y un conocimiento profundo del cultivo. En Mercagrisa trabajamos día a día observando cada fase del proceso, adaptándonos a las necesidades de cada campaña y aplicando soluciones que favorecen el equilibrio natural.

Apostar por el control biológico es apostar por el futuro del campo. Es una manera de producir más responsable, donde la innovación y el respeto por la naturaleza van de la mano para ofrecer siempre el mejor resultado desde el origen.

La agricultura actual exige producir con calidad, eficiencia y responsabilidad. En un contexto donde el mercado demanda estándares cada vez más altos y una mayor sensibilidad medioambiental, la sostenibilidad ya no es un valor añadido: es una base estratégica.

En Mercagrisa, este compromiso se traduce en la integración de soluciones innovadoras como el control biológico dentro del manejo agronómico de los cultivos. Lejos de ser una práctica puntual, forma parte de una visión a largo plazo orientada a la estabilidad productiva y al respeto por el entorno.

El control biológico, basado en la utilización de fauna auxiliar y técnicas de lucha integrada, permite proteger las plantas de forma natural y equilibrada. Este enfoque reduce la dependencia de tratamientos convencionales y favorece un ecosistema más estable dentro de cada parcela.

Pero aplicar control biológico no significa intervenir menos, sino hacerlo con mayor precisión. Requiere planificación, seguimiento técnico continuo y toma de decisiones en el momento adecuado. Cada fase del cultivo se analiza para mantener el equilibrio entre desarrollo vegetativo, sanidad vegetal y rendimiento productivo.

Para Mercagrisa, apostar por este modelo implica trabajar con una visión integral del cultivo: calidad comercial, sostenibilidad ambiental y viabilidad económica deben avanzar de forma conjunta.

La innovación en el campo no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en adoptar prácticas responsables que preparen al sector para el futuro. El control biológico representa esa evolución: una agricultura más consciente, más técnica y alineada con las exigencias actuales.

Porque en Mercagrisa, producir bien es importante. Pero producir con responsabilidad es lo que realmente marca la diferencia.

Asistir a Fruit Logistica es mucho más que visitar una feria internacional.

Para Mercagrisa, supone una oportunidad clave para conectar con el pulso real del sector hortofrutícola y reforzar relaciones en un entorno donde se toman decisiones importantes.

Berlín se convirtió en el punto de encuentro de productores, comercializadoras, distribuidores, operadores logísticos y empresas tecnológicas de todo el mundo. Un espacio donde se compartió visión, se analizaron tendencias y se observaron de primera mano hacia dónde avanza el mercado.

La experiencia en Fruit Logistica permite confirmar algo esencial: el sector está en constante evolución. Innovación en producto, mejora de procesos, optimización logística y una apuesta firme por la sostenibilidad marcan gran parte de las conversaciones. Estar presentes significa escuchar, aprender y anticiparse.

Pero más allá de los stands y las novedades, el verdadero valor está en el contacto humano. Reuniones, encuentros improvisados y conversaciones directas que ayudan a fortalecer vínculos y generar nuevas oportunidades. Para nosotros, este contacto cercano es fundamental para seguir ofreciendo un servicio alineado con las necesidades reales del mercado.

Ferias como Fruit Logistica siguen demostrando que el cara a cara es insustituible. Permiten contrastar ideas, compartir inquietudes comunes y afrontar juntos los retos del sector: planificación, calidad, climatología y exigencias de los mercados internacionales.

Volvemos con una visión más amplia, ideas claras y la convicción de que participar en este tipo de encuentros es clave para seguir creciendo. Porque el sector no se detiene, y estar presentes donde se construye su futuro forma parte del compromiso diario de Mercagrisa.

La Región de Murcia se consolida como un referente europeo en la producción y promoción de brócoli y alcachofa, destacando tanto a nivel nacional como internacional. Gracias a sus condiciones climáticas óptimas, su experiencia agrícola y la innovación en técnicas de cultivo, Murcia ha logrado posicionarse como líder en el sector hortofrutícola, especialmente en lo que respecta a estas dos hortalizas tan apreciadas por su calidad y valor nutricional.

En el caso del brócoli, la Región de Murcia representa cerca del 70 % del valor total exportado por España, lo que significa que siete de cada diez brócolis que salen del país hacia mercados europeos y mundiales proceden de esta región. Este liderazgo no solo refleja la capacidad productiva de sus agricultores, sino también la excelencia en la logística, el control de calidad y la promoción internacional que se realiza para garantizar que el brócoli murciano llegue en las mejores condiciones a los consumidores.

Por su parte, la alcachofa murciana también ha reforzado su presencia en los mercados internacionales, destacando por su sabor, textura y frescura. La promoción de estos productos se apoya en campañas estratégicas que resaltan sus atributos saludables y su versatilidad en la gastronomía, consolidando la reputación de Murcia como productor de referencia en Europa.

El impulso de estas hortalizas no solo beneficia al sector agrícola, sino que también genera un impacto positivo en la economía regional, fomentando empleo y desarrollo sostenible. La combinación de tradición agrícola, innovación tecnológica y estrategias de internacionalización convierte a la Región de Murcia en un modelo a seguir en la producción hortofrutícola, reafirmando su posición de liderazgo y su compromiso con la calidad y la promoción de sus productos en todo el continente.

Fuente: https://www.interempresas.net/Horticola/614405-Region-Murcia-refuerza-su-liderazgo-europeo-produccion-promocion-brocoli-alcachofa.html

Diciembre es un mes clave para el cultivo de la alcachofa en San Javier y el Campo de Cartagena, donde el clima mediterráneo suave permite que el cultivo continúe su desarrollo durante el invierno. Aunque el crecimiento se ralentiza respecto a otros momentos del año, el manejo en esta etapa es determinante para asegurar una buena producción y calidad en los meses siguientes.

Situación del cultivo en esta época del año

En diciembre, la alcachofa en nuestra zona se encuentra generalmente en pleno desarrollo vegetativo, con plantas ya bien enraizadas y adaptadas al terreno. Las temperaturas moderadas del Campo de Cartagena favorecen un crecimiento continuo, aunque más lento, preparando la planta para la emisión de los primeros capítulos en las variedades más tempranas.

Es habitual que el cultivo muestre un follaje vigoroso, por lo que conviene vigilar el equilibrio entre vegetación y sanidad, especialmente tras episodios de humedad o lluvias.

Clima del Campo de Cartagena: una ventaja para la alcachofa

El invierno en San Javier y alrededores se caracteriza por temperaturas suaves y escasas heladas, lo que supone una ventaja frente a otras zonas productoras. Aun así, es importante prestar atención a posibles bajadas puntuales de temperatura, ya que pueden afectar a hojas y tallos jóvenes.

La estabilidad climática de la zona contribuye a obtener alcachofas más uniformes y de buena calidad, siempre que el cultivo esté bien manejado.

Riego y manejo del suelo en diciembre

En esta época, las necesidades de riego son menores, pero no deben descuidarse. En los suelos del Campo de Cartagena, un riego ajustado y bien programado es fundamental para evitar encharcamientos, que pueden provocar problemas radiculares.

Es recomendable revisar el estado del suelo tras lluvias y adaptar el riego a la humedad real, manteniendo siempre una buena aireación en la zona radicular.

Nutrición adaptada al invierno

Durante diciembre, conviene realizar un abonado equilibrado que ayude a mantener la planta fuerte y preparada para la fase productiva. Un exceso de nitrógeno puede favorecer un crecimiento vegetativo excesivo, aumentando el riesgo de enfermedades.

El objetivo en esta fase es reforzar la estructura de la planta y sentar las bases de una producción regular y de calidad.

Vigilancia sanitaria del cultivo

Aunque la presión de plagas suele ser menor en invierno, en el Campo de Cartagena pueden aparecer pulgones y enfermedades fúngicas si se dan condiciones de humedad elevada. La observación periódica del cultivo es clave para detectar cualquier incidencia a tiempo.

Un manejo preventivo y adaptado a la zona ayuda a mantener el cultivo sano sin necesidad de intervenciones agresivas.

Un mes decisivo para una buena campaña

Diciembre es un mes de seguimiento y ajustes, más que de grandes actuaciones. El cuidado del cultivo en esta etapa es fundamental para que la alcachofa del Campo de Cartagena alcance su máximo potencial productivo.

Un buen manejo invernal se traduce en capítulos compactos, buen calibre y una campaña rentable para el agricultor local.El cultivo de la alcachofa en diciembre

Este año hemos participado en HortiFruit 2025, una feria que ha vuelto a reunir a una parte destacada del sector hortofrutícola de la Región de Murcia. Durante tres días, Torre Pacheco se convirtió en un punto de encuentro para agricultores, empresas, investigadores, distribuidores, cooperativas y agentes relacionados con la producción agrícola. Formar parte de este evento nos ha permitido tomar el pulso a un sector que sigue avanzando, adaptándose y mirando al futuro.

Un punto de encuentro cercano

La cercanía geográfica hizo posible que nos acompañaran muchos agricultores, técnicos, colaboradores y trabajadores vinculados a Mercagrisa. Este contacto directo con quienes forman parte de nuestro entorno profesional es, sin duda, uno de los grandes valores de la feria. HortiFruit facilita conversaciones, refuerza relaciones y favorece que se compartan inquietudes, experiencias y perspectivas reales del campo.

Lo que aportaron las jornadas técnicas

A lo largo de las jornadas asistimos a conferencias centradas en temas que ya están marcando tendencia en el sector agrícola: automatización y control, eficiencia en el regadío, reutilización de recursos hídricos, microbiología aplicada, nuevos materiales, sostenibilidad, digitalización del cuaderno de campo o inteligencia artificial. También se abordaron cuestiones normativas, formación, gestión y retos productivos. La diversidad de ponencias refleja la complejidad del sector y la necesidad de seguir innovando.

El papel de las nuevas generaciones

Otro aspecto relevante fue la asistencia de estudiantes de FP agraria, ingeniería agronómica y centros educativos. La llegada de autobuses completos evidenció el interés de las nuevas generaciones por la agricultura y el valor formativo de ferias como esta. El sector necesita profesionales preparados y motivados, y HortiFruit contribuye a mostrarles oportunidades reales.

Reconocimiento al sector

La feria también reservó espacio para reconocer trayectorias profesionales, como el premio otorgado a Mariano Zapata, un gesto que pone en valor el esfuerzo y compromiso de quienes trabajan por el progreso agrícola regional.

Nuestro balance

Desde Mercagrisa valoramos muy positivamente esta edición de HortiFruit. Para nosotros, la feria no solo impulsa la visibilidad del sector, sino que fortalece la colaboración, fomenta el diálogo y genera oportunidades de mejora conjunta.

Agradecemos a la organización su compromiso con la agricultura regional y su trabajo para ofrecer un espacio profesional que representa la realidad, necesidades e identidad del sureste español. Contar con una feria de este nivel en nuestro entorno es una oportunidad que seguiremos apoyando.