Con la llegada del invierno, los agricultores se enfrentan a desafíos particulares en el cuidado de sus cultivos. Las bajas temperaturas, las condiciones climáticas adversas y la menor cantidad de luz solar pueden afectar significativamente el rendimiento de los cultivos. Aquí, compartimos algunos consejos esenciales para cuidar de tu cultivo durante la temporada invernal.

1. Protección Contra las Heladas:

Implementa medidas de protección contra las heladas, como el uso de coberturas o mantas térmicas para resguardar tus cultivos durante las noches frías. Esto ayuda a prevenir daños causados por las bajas temperaturas.

2. Riego Adecuado:

Ajusta la frecuencia de riego según las necesidades específicas de cada cultivo. En invierno, la demanda de agua puede disminuir, pero es esencial mantener un equilibrio para evitar la deshidratación de las plantas.

3. Control de Plagas:

Presta especial atención al control de plagas, ya que algunas pueden proliferar en ambientes más fríos. Inspecciona regularmente tus cultivos y toma medidas preventivas para evitar infestaciones.

4. Nutrición Balanceada:

Proporciona a tus plantas una nutrición equilibrada. Considera la aplicación de fertilizantes adaptados a las necesidades específicas de cada cultivo durante la temporada invernal.

5. Iluminación Adicional:

En áreas con días más cortos y menos luz solar, puedes considerar la implementación de iluminación adicional, como luces LED, para asegurar que tus plantas reciban la cantidad adecuada de luz para su crecimiento.

6. Preparación del Suelo:

Antes de la llegada del invierno, realiza una preparación del suelo adecuada. Asegúrate de que esté bien drenado para evitar acumulación de agua, lo cual puede ser perjudicial para las raíces.

7. Monitoreo Continuo:

Realiza un monitoreo constante de tus cultivos. Observa cualquier signo de estrés o enfermedad y toma medidas inmediatas para abordar cualquier problema.

Cuidar de tu cultivo en invierno es crucial para garantizar un rendimiento óptimo cuando llegue la temporada de cosecha. Con estos consejos, puedes proteger tus cultivos y preparar el terreno para un éxito continuo en la agricultura, incluso durante los meses más fríos del año.

Cuando se trata de obtener alcachofas de alta calidad, hay varios factores que debemos considerar:

Terreno. La tierra debe ser rica en materia orgánica y tener suelos profundos y permeables, proporcionando a las alcachofas el ambiente perfecto para crecer.

Sol. La alcachofa, como el resto de las hortalizas, necesitan luz solar, pero no de forma excesiva. Se recomienda alrededor de unas 5-6 horas al día, pero ya depende de dónde esté situada la plantación.

Luz Solar Adecuada: Las alcachofas necesitan luz solar, pero no en exceso. Unas 5-6 horas al día suelen ser ideales, aunque esto depende de la ubicación de la plantación.

Riego Eficiente: El riego por goteo es un sistema recomendado. Las alcachofas requieren humedad constante, y riegos frecuentes, pero no abundantes son clave para su desarrollo.

Clima y Temperatura: El cultivo prospera en climas suaves y húmedos. Temperaturas extremadamente altas pueden endurecer las brácteas y acortar el período de recolección.

Nutrición Óptima: En época de cosecha, el aporte de nitrógeno es esencial para retrasar el endurecimiento de las brácteas. Esto favorece el desarrollo foliar y extiende el período de recolección.

Tiempo de Producción: Las alcachofas suelen entrar en producción 75-90 días después del trasplante. Aunque es una hortaliza de invierno, debemos protegerla de las heladas.

Durante el cultivo de la alcachofa no suelen realizarse ningún tipo de podas. Esto se hace cuando se finaliza el cultivo, es decir, cuando la planta empieza a secarse. Esto favorece el desarrollo de nuevos hijuelos que garantizan la producción del próximo año.

Los beneficios de la alcachofa: Muy utilizada en la dieta mediterránea

Debido a que tiene menos de un 1% de grasa y poca cantidad de hidratos por lo que su valor calórico es muy bajo. Es buena para el hígado, digestiva y reduce el colesterol, entre otros. Por estos motivos es una hortaliza tan solicitada.

Mariquita y cultivo ecológico: Este insecto resulta ser un gran aliado de los cultivos combatiendo con diferentes plagas como los pulgones

Hay detalles que pasan desapercibidos, pero son esenciales para los agricultores y sus cultivos. Hoy os vamos a hablar de uno de ellos; la importancia de un insecto tan pequeño como la mariquita en los cultivo. La mariquita y cultivo sostenible.

Un control biológico perfecto para que los cultivos no tengan ningún tipo de problema.

En la fase de crecimiento de dicho insecto, las mariquitas desarrollan una voracidad que ayudan a prevenir plagas de pulgón, ácaros y cochinillas, entre otras especies. Algo que resulta esencial para los diferentes cultivos, entre ellos las alcachofas.

Si hablamos de números, podemos referirnos a que las mariquitas devoran hasta 600 pulgones. La mariquita y cultivo sostenible son, sin duda, un aliado casi invisible para los agricultores.

En Mercagrisa siempre apostamos por piezas de calidad y muchas de ellas utilizan este sistema de control biológico; un sistema exitoso y respetuoso con el medio ambiente. Se trata de un depredador natural de los pulgones y por eso es tan importante que esté presente en los cultivos y huertos.

El ciclo vital de las mariquitas

Suele ser de un año, y es un periodo en el que les da tiempo de sobra a tener una amplia descendencia. De hecho, para facilitar el sustento de la descendencia, colocan esas ovadas justamente en una colonia de pulgones. De esta forma, aunque son larvas en ese momento ya colaboran en la tarea de eliminarlos del cultivo.

España mantiene su previsión de 220.000 toneladas pese a la DANA o gota fría

La gota fría sufrida la semana pasada en zonas de la comarca valenciana fue letal para algunos cultivos. Por suerte, las provincias de Murcia y Alicante no se vieron amenazadas pro lo que el volumen de producción nacional será similar al de otros años.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) coloca a la Región de Murcia como la mayor productora de alcachofa de España, con cerca de 89.821 toneladas el año pasado, en el 2021, seguida de la Comunidad Valenciana o Andalucía.

Un trabajo recompensado

Unos datos espectaculares resultado del trabajo incansable de los agricultores, que día tras día cuidan de las hortalizas para que solo se obtengan de primer nivel.

Según los datos que apunta Alcachofa España, el 30% de la exportación va a países de la Unión Europea como Alemania, Suiza o Francia. Mientras que el resto, un 70% de la producción, se destina al mercado nacional.

Ahora que vuelve a ser el tiempo de esta hortaliza, te comentamos varias cuestiones para que tus alcachofas tengan la mejor calidad posible
 

Como sabéis existen varios factores que influyen en la calidad de las alcachofas.

  • Terreno. La mejor tierra para el cultivo de alcachofas necesita que sea rica en materia orgánica y suelos profundos y permeables.
  • Sol. La alcachofa, como el resto de las hortalizas, necesitan luz solar, pero no de forma excesiva. Se recomienda alrededor de unas 5-6 horas al día, pero ya depende de dónde esté situada la plantación.
  • Agua. El mejor sistema son riegos frecuentes y no abundantes, no debiendo faltar humedad. Por lo cual, el sistema de riego por goteo puede ser una buena solución.
  • Temperatura. El mejor clima para el cultivo de las alcachofas es la temperatura suave y un ambiente húmedo. Si hay temperaturas muy elevadas o más altas de lo normal, las brácteas tienden a abrirse y a endurecerse y, por tanto, el período de recolección disminuye.
  • Nitrógeno. Cuando las temperaturas son elevadas, en época de cosecha, es necesario aportar nitrógeno en todos los riegos para intentar retrasar lo máximo posible el endurecimiento de las brácteas. Además, esta acción favorece el desarrollo foliar y así conseguir que el período de la recolección se mantenga más tiempo. Cuando nos adentramos en la época de producción tenemos que tener en cuenta varias cosas; no debe faltar ni el agua ni el nitrógeno.

Recuerda que normalmente la alcachofa entra en producción tras pasar 75-90 días después del trasplante. Aunque es una hortaliza de invierno no conviene que se produzcan fuertes heladas.

Durante el cultivo de la alcachofa no suelen realizarse ningún tipo de podas. Esto se hace cuando se finaliza el cultivo, es decir, cuando la planta empieza a secarse. Esto favorece el desarrollo de nuevos hijuelos que garantizan la producción del próximo año.

Los beneficios de la alcachofa: Muy utilizada en la dieta mediterránea

Debido a que tiene menos de un 1% de grasa y poca cantidad de hidratos por lo que su valor calórico es muy bajo. Es buena para el hígado, digestiva y reduce el colesterol, entre otros. Por estos motivos es una hortaliza tan solicitada.